Crónica

Knave Aeronáuticos B
5 - 50 B
Club Atlético de Rugby
Liga Segunda Regional - Grupo B
18-12-2016 12:30
Puerta de Hierro
(Madrid)

El XV del Águila se preparaba el domingo 18 para recibir como local en Puerta de Hierro al Club Atlético Rugby. Se presentaba como un rival difícil, ya que escalaba puestos en la parte de la serie de ascenso de la tabla. Aun así, el día se dio con un tiempo inmejorable para hacerles frente. El sol salía después de unos días lluviosos y el Knave Aeronáuticos se preparaba para alzar el vuelo y consolidar lo logrado en Toledo.

Remero nos recibió en el vestuario para insuflar unas palabras de aliento antes del calentamiento. A pesar de contar con algunas nuevas bajas, otros jugadores también regresaban al campo y el equipo contaba con una alineación contundente, todo listo para calentar.

Veteranos del equipo nos acompañaron en el, como es habitual, duro calentamiento que realizan las águilas. Mario nos dirigió mientras alguno no podía evitar echar un ojo al partido de división de honor que el Alcobendas jugaba en nuestro baluarte de Puerta de Hierro debido a las malas condiciones de su campo. Contacto, contacto y más contacto para mentalizarnos. El equipo lo sabía: cada punto, cada metro se pagaría con nuestro esfuerzo.

Antes de comenzar el partido, se sentía los nervios a flor de piel. Mientras esperábamos al árbitro del encuentro avituallarse con su uniforme distintivo, los más veteranos del equipo daban sus últimos consejos al resto, mientras alguno intentaba mantener caliente la musculatura haciendo algunas flexiones.

Una vez llegado el colegiado, da permiso al capitán de los de blanco y negro, Javi Roger, volviendo al campo tras su desafortunada lesión, para poder comenzar el partido sacando el oval desde el centro. La patada, escorada hacia la derecha, llegó a su segundo centro situado a apenas un metro de la línea de 22. Éste comenzó a correr en diagonal en dirección hacia la línea con la intención de romperla. Esto demostraba que el Atlético no sólo tenía una delantera más pesada que la nuestra sino también unos tres cuartos agresivos e intensos en ataque.

Una vez abierto la veda, se abrió el marcador en el minuto 4' y en el 6', el segundo con transformación, mostrando cierto aturdimiento en las águilas después de 14 días sin encuentros. Hacíamos aguas a la hora de defender y organizarnos y lo sabíamos.

Seguidamente, con dos reconfortantes gritos de Remero, nos pusimos las pilas. Comenzamos a organizarnos más en defensa y a mantener un ataque contundente, liderado por nuestro 8, Pepe. Después de varias jugadas con maul, dando continuidad el anteriormente dicho, llega nuestro ensayo en el minuto 30' por parte de nuestro 11, Pelu.

Gracias a este tanto, los ánimos en el equipo se notaron, y nos opusimos de forma fiera al conjunto visitante hasta terminar la primera parte.

Pero tanto esfuerzo por parte de las águilas no pasó sin factura. Además del cansancio físico tuvimos que afrontar la temprana lesión de Goyo en el primer cuarto de hora. Frustrante para nuestra contundente segunda línea aeronáutica y para el equipo. Y no se quedó ahí, la segunda línea estuvo gafada de nuevo en este partido, ya que el compañero de hombro de Goyo, Rober, sufrió un fuerte pisotón en la mano que le impidió continuar más allá del descanso. Aun así, las águilas se recompusieron con los cambios y siguieron luchando.

 

La vuelta del descanso se tornaba dura. Los jugadores del Atlético siguieron jugando con su contundente delantera y el cansancio físico siguió haciendo mella en la defensa del Knave Aeronáticos. En el minuto 51’, tras 45 minutos en el que los de Remero aguantaron su marcador inmóvil, el rival consiguió plantar el oval en nuestra zona de ensayo.

Nuestros esfuerzos siguieron en el campo, pero debido a una serie de errores defensivos y de concentración, no se puedo aguantar el buen juego anterior del equipo. Entrenar y entrenar, como diría nuestro entrenador. El resultado no acabó como a medio partido podía parecer como definitivo. El XV del Atlético supo llevar un juego en la última media hora del encuentro que fue devastador y terminó por sentenciar al equipo, a pesar de seguir luchando y mantener el tipo en algunas fases estáticas.

Este fue el último encuentro del año. En él vimos que el equipo está mejorando en muchas carencias que se tenía desde el principio. Pero aún hay mucho camino por delante. Después de las vacaciones, habrá muchos jugadores que vuelvan de las lesiones, lo cual debemos de agradecer y de alegrarnos por ello.

La vuelta será el momento de ver hasta dónde están dispuestos a llegar los jugadores por eso que llaman "Familia", será nuestra oportunidad para redimirnos y para dejar claro que nuestro equipo vale mucho más que los pasados resultados.

Descansad mucho mis hermanos y disfrutad de las Navidades.