Crónica

Club Atlético de Rugby
21 - 12
Knave Aeronáuticos B
Jornada 8 Liga Cuarta Regional
28-11-2015 19:30
Puerta de Hierro
(Madrid)

Derrota del segundo equipo de Airbus Aeronáuticos ante Club Atlético de Rugby en la visita a Puerta de Hierro por 21 -12 en la fría noche del sábado 28 de noviembre.

“Solo, oscuro, vacio.
Cansado, magullado, frio.
Derrotado.

Un equipo. Así, así termino un partido, un jugador. Un equipo.
Un equipo, un equipo sí. Un equipo de carreras, pases y placajes. Un equipo de lamentos, gritos y errores.
Un equipo de recepciones, patadas y caídas. Un equipo de empuje, balón y melé. Un equipo que abre, golpea y abre. Un equipo que busca, lucha y consigue. Un equipo que aquí y de allí.
Un equipo que odia, y ama.
Un equipo de victorias, un equipo de derrotas.
Un equipo de Koldos, Juanes y Morses. Un equipo de Montoyas, Quinis y Happies. Un equipo de Perillas, Fishes, y Vicentes. Un equipo de Kikes, Waters, y Carlos. Un equipo de Marcos, Javis, Pablos y Santis. Un equipo de Alvaros, Boadillas, Jaimes, Manus, y Victors
Un equipo de Julios, Bejbls, y Kikos.
Un equipo de Sureños y Norteños. Un equipo de gordos, calvos y borrachos.
Un equipo de afición, grada y sufrimiento.
Un equipo de amor, respeto y familia.
Un equipo, El equipo, Aeronáuticos Rugby Club.”

Los hechos narrados a continuación datan del 28 de noviembre de 2015. Según algunos fue un gran día, otros dicen que fue aciago. Los más ancianos los describen como una noche fría, negra y solitaria.

Pero cuenta la leyenda que en mitad de esa oscuridad, en algún recóndito punto de la periferia, un águila, volaba alta y majestuosa. Rompiendo la noche y maravillando a los presentes.

Esta es la historia de un equipo que demostró cómo se puede ser familia sin sangre, de cómo sabe la victoria en la derrota. Y de cómo se lucha, se vive, y se respeta.

El balón vuela, rompe la oscura noche, es atrapado. Golpe, placaje, suelo, ruck.

Y así comenzó el partido yendo del ruck al ala, y de la melé a la touch.

El águila superior en los aspectos esenciales del juego chocaba sin tregua contra un cada vez más cansado muro, pero resistente en todos los ámbitos.

Internadas por las bandas, profundas y agresivas pero con falta de definición. El enemigo, solo sabía defenderse con patadas altas y profundas.

Y fue en una de estas patadas en las que se produjo el momento más aciago del partido. Un cumulo de catástrofes se sucedieron, como si la mala fortuna y la desdicha lo hubiesen diseñado. Una mala técnica de recepción, dos malos intentos de placaje y una nada buena forma física  llevaron a que el águila recibiera un duro golpe en el ala izquierda. Más moral que real, pero un golpe a final de cuentas.

Más subo levantarse, alzar el vuelo, retornar a las alturas. Seguir luchando, seguir batallando, sin descanso, sin respiro. Inutilizando el ataque rival con recepciones serias y solidas; devolviendo el juego al pie. Y fue entonces, cuando el águila parecía más recuperado, cayendo en picado sobre su presa cuando fue sorprendido con otro duro golpe en el centro, en lo más pesado.

Llegó el descanso, merecido y deseado. El cansancio no hacia mella, el frio les endurecía. Saliendo valerosos al campo, con la única idea en la cabeza de ganar o de morir en el intento. Pero el destino, la dicha o los dioses no lo permitieron; varias lesiones fortuitas y auto infligidas en algunos casos fueron la dicha de estos minutos.

Pero no fue sino en su peor momento, cuando diezmado el equipo aflojaba, que salió de entre las líneas un menguado jugador de rápidas piernas y peores manos que contra todo pronóstico dio un pase al compañero grande, pesado y amarillo para subir la moral e ir, sin descanso, a la caza del rival.

Pero el horizonte volvió a teñirse de amargura y desesperación con un nuevo golpe rival. Golpe que cayó hondo, golpe que cayó pesado.

En esos instantes finales fue cuando, con su último aliento, el águila golpeo. Pero ya era tarde, ya era en vano.

Y fue así como el águila murió en la orilla. Pero no murió sola, no firmo su final. Ya que la historia la recuerda como el águila sufre, el águila que se levanta, el águila que gana, el águila que triunfa.